Desde Pakistán: las lluvias sin precedentes y el agujero en la carretera

Llegué a Saidu Sharif, Swat, hace justo una semana para realizar una formación dirigida a un grupo de organizaciones locales. Justo dos días después, las que se han convertido en las lluvias del monzón sin precedentes, causaban una destrucción generalizada por toda la zona.

Las exhuberantes y turísticas zonas de Kalam, Bahrim y Miandam, así como otras partes del Swat, han resultado muy afectadas, con pueblos enteros barridos por el agua.  En la mayoría de los pueblos y algunas ciudades no ha habido electricidad durante más de cuatro días y ninguna de las estaciones con pozos y bombas de agua está funcionando. Prácticamente  nadie tiene disponibilidad de agua corriente.

El sábado fui con algunos compañeros al Alto Swat para ayudar en las labores de evaluación de los daños. Cuando llegamos a Fatehpur, la carretera se cortaba repentinamente en una caída de 100 metros al río Swat. La imagen era como sí una parte entera de la carretera, junto con todas las casas a su alrededor, hubiese sido vaciada con una cuchara gigante. Esta es la única carretera que lleva a Miandam, Bahrain y Kalam, donde miles de residentes locales y turistas de todo Pakistán se encuentras inmovilizados.

Dejamos nuestro coche, subimos una pequeña montaña y caminamos a través de los estrechos senderos de un pueblo. Allí nos encontramos con amplios grupos de familias que regresaban de Madyan y que nos alertaban de la terrible situación que se vivía allí. Una imagen que se me quedó grabada: ver a los niños y niñas apresurarse con calderos llenos de agua del manantial ofreciendo bebida gratis a las personas que cruzaban su pueblo.

El precio de los alimentos se incrementa ante la amenza de que las reservas se agoten

Al entrar en la ciudad de Madyan, pudimos ver los campos de asistencia establecidos por el ejército.  Nos contaron que prácticamente todas las casas en Chel, Zanco y otros pueblos alrededor, fueron destruidas. El precio de los alimentos ha subido drásticamente en los últimos dos días, dado que no llegan nuevos suministros a los mercados. Los supervivientes nos contaban que no podían comprar los alimentos para sus familias por falta de dinero, mientras que los vendedores nos confesaban su temor a que los suministros en stock se agotasen durante los próximos cuatro días.

La única instalación sanitaria disponible en Madyan, junto con cinco escuelas primaria, un instituto y una universidad acabaron totalmente caolapsadas por las inundaciones. Los restos a los que se han quedado reducidos estos edificios no son más que unas pocas paredes que sobresales entre las enfurecidas olas del río Swat.

Nuestro largo camino de vuelta al coche, en Saiud Sharif, ayudamos a subir la colina a un hombre de mediana edad con un fajo cargado de alimentos a la espalda, su anciana madre y su hijo, ciego, que caminaban hacia la carretera. Nos cuenta que ha perdido todo su ganado con las lluvias. Estaba llevando a su familia a la casa de un familiar, pero esperaba regresar pronto para recuperar lo que hubiese quedado de su casa. Tal vez nada, tal vez sólo las paredes.

Tags: , ,

Una Respuesta a “Desde Pakistán: las lluvias sin precedentes y el agujero en la carretera”

  1. Gracias por seguir difundiendo,tratamos de sumarnos a tu tarea desde Uruguay.Tambien quisieramos estar en el lugar de la necesidad para dar una mano directa, pero tratamos desde aqui que se sepa y que los que le sobran los recursos no dejen de saber.

Escribe un Comentario