Somalia: Aisha, Mohammed y la esperanza

Nuestra compañera Rachel Palmer escribe desde Somalia.

Es horrible admitirlo pero después de pasar dos semanas en Bosasso, Puntlandia, escuchando un montón de historias horribles y viendo la imagen de cientos y cientos de niños con desnutrición, llega un punto en que empiezas a acostumbrarte.
Si quieres hacer bien tu trabajo no te queda más remedio que asimilar poco a poco lo que oyes, lo que ves.
Así era hasta hoy.

Hoy conocí a una pequeña de apenas 4 meses que sufre desnutrición severa. Aisha. Empecé a hablar con la que creía que era su madre, Faouma, que la sujetaba en brazos en la clínica mientras me contaba la sucesión de acontecimientos que la llevaron a traer a Aisha hasta el centro.
De pronto se hizo evidente que la joven no era en realidad la madre de Aisha. Me contó que su madre murió el día después de dar a luz a Aisha. Murió a causa del intenso sangrado que sufrió en su casa, una choza en uno de los campos de desplazados internos de Bosasso.

Aisha entró en la clínica de estabilización el 30 de julio pesando apenas 2 kg y con complicaciones más allá de la desnutrición severa que sufre.

Faouma era amiga y vecina de la madre de Aisha y cuando murió ya le había prometido que cuidaría de su bebé. Faouma ya tiene 9 hijos. Dejó de dar el pecho al más pequeño para poder alimentar a Aisha, que ha estado enferma desde que nació.

Pensaba que esto ya era suficientemente desgarrador y me estaba costando mucho contener las lágrimas. No podía evitar pensar que le iba a deparar a Aisha el futuro en un país donde 1 de cada 4 niños mueren antes de su quinto cumpleaños y donde sólo el 17% de la población sabe leer y escribir.

Inmediatamente después de esta conversación, la realidad golpea de nuevo. El médico trajo a la sala al pequeño Mohammed, de casi 2 años. Era el hermano de Aisha, al que cuidaba otro vecino y que también había sido admitido en la clínica. También sufría desnutrición y apenas pesaba poco más de 6 kg.

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6 Respuestas a “Somalia: Aisha, Mohammed y la esperanza”

  1. africa dice:

    colaboro con una ong que pasamos los veranos en angola, acabamos de regresar de alli, como podemos ayudar?

  2. nino dice:

    Me entristece sobre manera ver lo que pasa con estos niños a los que se hace casi imposible ayudar…yo no se mucho de lo que se hace o no en estos lugares por ellos, se que hay gente que va a estos lugares y trata de alguna forma ayudar, que se mandan alimentos y medicinas que no llegan, etc…pero me pregunto ( perdon mi ignorancia) no hay manera de que en vez de tratar de ayudar a estos pequeños inocentes, desnutridos que cada vez son mas y mas…tratar de alguna manera controlar la natalidad?? no seria bueno una campaña para hacer que los adultos dejen de reproducirse, como lo hacen??… no se, es un tema que cada vez que lo veo en tele o por este medio me angustia mucho y quisiera poder ayudar de alguna manera…pero no se como…

    • salytierra dice:

      ¿Y no sería más digno para todos que los gobiernos internacionales se sentaran de una vez por todas a elaborar un plan para erradicar -de verdad- la hambruna en el mundo? es una verguenza lo que sucede, y es responsabilidad absolutamente de todos los que formamos parte de los llamados países desarrollados. La libertad del ser humano, su dignidad, no pasa porque otros controlen su natalidad, hay que cubrir sus necesidades básicas y cuando éstas lo estuvieran, invertir en educación.

      • marina dice:

        llevas razon, pero es totalmente utopico, nino esta hablando de una solucion inmediata, que seria controlar la natalidad, hasta que algun dia suceda lo que tu dices que seria mas digno

  3. NORMA dice:

    como ayudar?

    por favor como hacemos llegar nuestras donaciones
    si no contamos con tarjetas de credito
    cómo?

  4. [...] Somalia: Aisha, Mohammed y la esperanza Es horrible admitirlo pero después de pasar dos semanas en Bosasso, Puntlandia, escuchando un montón de historias horribles y viendo la imagen de cientos y cientos de niños con desnutrición, llega un punto en que empiezas a acostumbrarte. Si quieres hacer bien tu trabajo no te queda más remedio que asimilar poco a poco lo que oyes, lo que ves. Así era hasta hoy. Hoy conocí a una pequeña de apenas 4 meses que sufre desnutrición severa. Aisha. Empecé a hablar con la que creía que era su madre, Faouma, que la sujetaba en brazos en la clínica mientras me contaba la sucesión de acontecimientos que la llevaron a traer a Aisha hasta el centro. De pronto se hizo evidente que la joven no era en realidad la madre de Aisha. Me contó que su madre murió el día después de dar a luz a Aisha. Murió a causa del intenso sangrado que sufrió en su casa, una choza en uno de los campos de desplazados internos de Bosasso. [...] [...]

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