Esta ha sido una de esas semanas en las que todo domina menos la rutina. Cada día una nueva alegría, mucho trabajo pero, sobre todo y por encima, muchas ganas por seguir tirando.
La semana pasada despertábamos una mañana con la iniciativa que lanzaba Juan Gómez Jurado, 1Libro1Euro. La respuesta, ya la sabéis, todo un tsunami de movilización, un torrente de sinergias que han llevado a que otros dos libros más se hayan sumado y a que no paren de llegar propuestas con ganas de seguir colaborando. Y por supuesto la impresionante respuesta de todas y cada una de las personas que al descargarse el libro y al difundir la iniciativa han demostrado que la solidaridad encuentra en Internet más de 102 maneras de expandirse y hacerse fuerte. Toda una lección de movilización.
Llega el martes y toca presentar el informe “En la violencia de género no hay una sola víctima”, una investigación damos voz a las madres víctimas de esta violencia, sus hijos e hijas y hacemos una radiografía de la atención institucional que reciben. Nuestras compañeras y compañeros organizaban un acto que estuvo abarrotado de medios y de personas que tuvieron la oportunidad de compartir testimonios y conocer una realidad contundente: los niños y niñas víctimas de violencia de género padecen una falta de recursos económicos y humanos para su atención.
También ha sido esta la semana en la que un conjunto de organizaciones y movimientos sociales hemos lanzado en España la campaña por la Tasa Robin Hood. El jueves acompañábamos en 17 ciudades españolas a un Robin Hood particular que llevaba la flecha con un mensaje claro y contundente: queremos una tasa que grave el 0,05% a las transacciones financieras. Una aplicación que supondría un cambio decisivo en la reducción de las diferencias sociales, en la lucha contra la pobreza y en los efectos del cambio climático.
Hoy por hoy, el 80% de las transacciones financieras no tienen nada que ver con la economía real. Economía ficticia la llaman en contraposición con el crudo realismo que la actual crisis financiera ha supuesto para tantas personas aquí y especialmente en los países más pobres. Con la aplicación de la tasa Robin Hood se podría poner coto a la especulación y recaudar a escala mundial más de 300.000 millones de euros anuales para luchar contra la pobreza.
Este año vamos a hacer mucho ruido para lograr que los distintos gobiernos aprueben una medida que, no sólo hace mucho tiempo que se tendría que haber instaurado, sino que en el momento de crisis actual (y después de que los bancos se hayan beneficiado de las ayudas para recuperarse) adquiere más sentido que nunca. Desde la ‘Alianza Tasa Robin Hood’ -impulsada en España por Ayuda en Acción, InspirAction, Intermón Oxfam, Plan Internacional, Plataforma por la Salud Global y Save the Children y respaldada por la Alianza Española contra la Pobreza, Greenpeace, Intersindical y el Observatorio de RSC- insistiremos por la aplicación de un 0,05 que puede cambiar el mundo.
Y volviendo a los principios, lo dicho, porque hay semanas en las que ningún día anochece sin las ganas de avanzar hombro con hombro por los días del mañana.


