Lo bueno de las cifras es que a veces pueden ayudarnos a explicar el mundo. El mundo que hemos creado o el que, sin nuestro nombre, se han ocupado de crear otros. Pongamos por ejemplo, los bancos. El 80% de las transacciones financieras que realizan no tienen nada que ver con la economía real y forman parte de la ya tan nombrada actividad especulativa.
Esa misma especulación que ayudó a llevarnos a la ya conocida crisis económica en las que inmersos no hayamos.
También están las cifras que sirven para contrarrestar el efecto de otras. Pongamos, por ejemplo, la Tasa Robin Hood. Con una aplicación del 0,05 sobre esas transacciones financieras “ficticias” podrían recaudarse en Europa 300.000 millones de euros al año. Los fondos recaudados serían destinados a reducir las desigualdades sociales a nivel nacional e internacional, a combatir la pobreza y luchar contra los efectos del cambio climático. Servirían, en definitiva, para contrarrestar los efectos de la crisis en las personas que más la están sufriendo.
La distancia entre los recursos internacionales disponibles para financiar el desarrollo y las necesidades de los países pobres ha aumentado considerablemente con la crisis. Según la FAO, más de mil millones de personas pasan hambre en el mundo y los indicadores sobre pobreza extrema se han disparado. Con la tendencia a los recortes destinados a cooperación internacional y a gasto social a nivel estatal, estamos muy lejos de lograr recursos necesarios para cumplir con los ODM en 2015 y la adaptación y financiación del cambio climático (200.000 millones de dólares en 2020). Con la tendencia también nos alejamos más del objetivo de proteger a los que peor lo están pasando en nuestro propio país.
Los intereses de las personas más vulnerables deben anteponerse a los del sector financiero. No es esta una guerra de cifras, se trata de imponer el sentido común a una realidad que, sin contar con nosotros, otros se han encargado de impulsar.
La Alianza Robin Hood nace crece y se reproduce. Ahora en España
La Alianza Robin Hood nacía en febrero de 2010 en Inglaterra. Al final del día 10, en que se lanzó la campaña, más de 25.000 personas se habían sumado a sus reivindicaciones. Al día siguiente, los directores de más de 100 organizaciones con base en el Reino Unido enviaban una carta a los representantes de los tres principales partidos políticos en la que pedían que se grabase el impuesto del 0,05 a las operaciones financieras de los bancos. A partir de ahí y hasta el día de hoy, la trayectoria ha sido toda una suma de sinergias entre personas, personalidades e instituciones que día a día se han sumado a la campaña: desde sumas que le han dado música y letra a el movimiento hasta la luz verde que el Parlamento Europeo le concedía a la Tasa a principios de este mes.
En España, la Alianza Robin Hood comenzaba sus andanzas el pasado 17 de febrero. Ese día, un conjunto de organizaciones uníamos fuerzas y lanzábamos una flecha con un mensaje, ahora también en español: Tasa Robin Hood, por un 0,05% que puede cambiar el mundo.
Mañana lunes 28 de marzo hemos organizado un encuentro en Madrid para explicar en qué consiste la Tasa Robin Hood y que se persigue con su implementación. Allí estará el propio Robin –al que quizás encontréis por la tarde en el metro-, estaremos personas de las organizaciones que formamos parte de la Alianza, bloggers y todos y todas los que queráis sumaros. Podéis solicitar la entrada gratuita en Ticketea y apuntaros en la lista.
Podéis ayudarnos a difundir y compartir este mensaje a través de las redes sociales. La Tasa Robin Hood está presente en: Facebook, Twitter, Youtube… y puedes usar el hashtag en Twitter #TasaRobinHood para ver lo que opinan otros usuarios.
¡Allí os esperamos con la flecha y la máscara!


