Las rabietas y los cambios

Rocío Bravo, mamá y autora del blog childrenareright.com, comparte con nosotros su experiencia desde Etiopía.

Me llamo Rocío, soy mamá desde hace año y medio, y en unos meses lo seré de nuevo. Vivo en África desde hace unos años, donde empecé mi aventura en mi inocente búsqueda de cambiar el mundo, y recientemente acabo de “montar el campamento” con mi pequeña familia en Etiopía.

Ya desde pequeña siempre quise trabajar con niños, y más tarde ese deseo se juntó con el de querer mejorar el mundo: así empezó mi carrera en la cooperación internacional. Sin embargo, de vuelta en casa por baja de maternidad, y con mi bebé en brazos, decidí dejar el trabajo por un tiempo indefinido. Pensé que, sobre todas las cosas, era mi nena la que más me necesitaba. Mi madre siempre me decía que no había que irse al fin del mundo para cambiarlo, y tenía razón. La forma de criar a mi bebé es mi forma de cambiar el mundo, y escribirlo es mi manera de transmitirlo.

Escribo sobre lo que vivo y siento en mi experiencia como madre en África.

En este caso, os dejo mis reflexiones sobre las rabietas en esta vida de destino cambiante que llevamos:

Todo el mundo habla de la temida época de las rabietas de los niños pequeños. Y como todo asunto que crea una incomodidad en nuestra vida diaria posterior a tener a nuestros retoños, existen libros al respecto. Yo no me he leído ninguno (por ahora) así que no soy ninguna experta en la teoría, pero puedo considerar que poco a poco me voy sacando el título de “Experta en mi hija”, después vendrá el master y quién sabe si el doctorado…

Mi nena ha tenido algunas rabietas, y he observado que van por momentos y por épocas. Los momentos suelen coincidir con una situación en la que me encuentro cansada, molesta, triste, irritable o algo parecido. Las épocas suelen encajar con períodos de cambios que hemos tenido en nuestra vida.

Por ejemplo, el otro día, después de que los obreros consiguieran arreglar las cosas de la casa (muchas no funcionaban, ocurre mucho por aquí), por fin pudimos salir a dar un paseo. Yo estaba algo débil y cansada, pero me dije que sería buena idea airearnos, así que sin darme cuenta, por el agotamiento acumulado y por desconocimiento de las condiciones del nuevo país donde vivimos, salí de paseo a la 12 del mediodía, a 2.300 metros de altura, con un sol espléndido, aire fresco, la nena y mi tripita incipiente. Fuimos andando tranquilamente, y al rato la nena decidió que se ponía en huelga sin previo aviso (que yo hubiera visto) colgándose del brazo, yo me empezaba a marear y estábamos a 10 largos minutos de casa. Lloros y sentada espontánea. Rabieta leve. ¿Qué hacer?

Pues decidí proceder como siempre: respirar profundo para tener ideas claras, y abrazar a mi nena, que si estaba así, por algo sería. Las dos nos calmamos, me la puse en la bandolera y me dirigí a casa despacito. Al poco, sus ojos se habían cerrado. Estaba agotada y no lo había visto. En realidad, yo también lo estaba.

A veces no vemos los detalles de lo que ocurre a nuestro alrededor e intentamos razonar con un niño pequeño en su momento irracional, cuando en realidad lo que necesita es un abrazo fuerte que le traerá tranquilidad. Y cuando la calma haya llegado, entonces y sólo entonces, se puede empezar a buscar el origen del problema empatizando, “dialogando” o cada cual a su manera (si se cambia niño pequeño por adulto, el método también funciona).

Adís Abeba, 6 de Noviembre 2012

9 Respuestas a “Las rabietas y los cambios”

  1. [...] os presento, recién salido del horno, mi post: Las rabietas y los cambios, artículo que  Save the Children ¡¡¡ha publicado en su blog Quiero que te [...]

  2. Paco dice:

    Muy buen artículo Rocío. Todos deberíamos siempre intentar ponernos en la piel de los demás, ya sean adultos o niños. Nos iría mucho mejor a todos.

    Mucha suerte en Etiopía

    • Rocío dice:

      ¡Gracias Paco!
      Pues sí… a veces nos olvidamos de hacerlo entre los mayores, y con los niños… aún mucho más. Pero bueno, poquito a poco : )
      ¡Abrazos!

  3. Javi dice:

    Esta genial, como tu.
    Ya terminé el curso y me siento nuevo.
    Pronto nos vemos,

    Besitos

  4. Maria dice:

    Está muy bien.

    Con afecto, apego, amor y empatía conseguimos fuerza y unión para cambiar poco a poco el mundo.

    Bss d tu tia.

  5. Lola dice:

    Insisto en que estás guapísima y supongo que es por la FELICIDAD!
    Enhorabuena por la publicación.
    Sigue escribiendo!

Escribe un Comentario